sábado, 23 de marzo de 2013

ASESINO DE "CHICO MENDES"


  23 de diciembre de 2008

"Soy un mártir", dice el asesino de Chico Mendes


Terra Magazine

"Él (Chico Mendes) sufrió y murió. No sé cómo está él. No sé si está en el cielo, adónde está. Yo sigo sufriendo hasta hoy", dice Darly Alves da Silva, condenado por el asesinato del siringuero Chico 
 La lluvia fina del invierno amazónico caía al mediodía del miércoles sobre la hacienda Paraná, en la BR-317, en Xapuri (AC). De lo alto de su caballo, un mensajero avisa que Darly Alves da Silva, 73, condenado a 19 años de prisión como mandante del asesinato del líder sindical y ecologista Chico Mendes, acepta atender al Terra Magazine.
Media hora después, surge en la línea del horizonte el bulto del hombre que ya fue el fugitivo de la Justicia más buscado del país. Él camina con un paraguas negro en la mano. El cielo está nublado y la lluvia fina le da un aire lúgubre al bulto delgado que se acerca a la casa.
Sus pasos son acompasados y firmes sobre el trecho húmedo del verde pasto de una de sus tres haciendas. Ellas totalizan un poco más que 3.000 hectáreas. Usando su indefectible gorra, camisa azul rota en la espalda y un pantalón con el cierre dañado, Darly Alves da Silva abre el portón de la valla que impide el acceso de los bueyes al patio de la casa.
Saluda a los presentes con un "buenas tardes" y sube firme la escalera de tres peldaños. En el balcón, más protegido de la lluvia, retira de adentro de la camisa una bolsa plástica que contiene la Biblia Sagrada.
- Esta es mi arma - avisa.
Pero el viejo hacendado todavía parece apartadizo, como si no estuviera dentro de su propia casa. Se sienta en el banco de madera y luego avisa que no dará entrevista.
Retira del bolsillo de la camisa la tarjeta de presidiario, donde consta un apunte en las primeras páginas: "Término probable de la condenación: 22 de julio de 2015″.
Contesta de modo gentil a preguntas banales durante más de tres horas de charla sobre Acre, Chico Mendes, familia, religión e, incluso, sobre otros implicados en el complot que resultó en el asesinato del hombre más famoso de Acre.
Cuando la "fiera" aparenta estar más relajada y hablando más, coloco la mano en el bolsillo derecho de mi impermeable. Busco el minigrabador, pero la operación se torna un desastre: aprieto la tecla play en vez de rec. Y el audio de una grabación me denuncia.
- Usted está grabando. Le avisé que no quiero entrevista - dice con firmeza, mientras intento disculparme diciéndole que tan sólo buscaba un encendedor.
Más adelante, cuando Darly Alves da Silva parece más relajado todavía, le pido permiso para hacerle una pregunta incómoda. Él me autoriza.
- ¿Qué haría usted si pudiera volver 20 años en el tiempo?
- Aguas pasadas no mueven molinos - contesta de forma seca.
Y necesitaba más tiempo para cambiar el rumbo de la prosa y para que el dueño de la casa estuviera otra vez a gusto. Le pregunto por el libro que Darly tiene intención de publicar, en el caso de que encuentre a alguien dispuesto a escribir su biografía. Darly vuelve a motivarse.
- Tengo ese sueño, sí. Necesito ganar más dinero. Yo creo que mi historia le va a interesar mucho al extranjero.
Darly también se entusiasma cuando habla de su nueva arma, la Biblia Sagrada. Él todavía no fue bautizado por el fuego, pero está dispuesto a tratar eso luego. Quiere cumplir la prisión domiciliar, obtener la libertad condicional e irse a vivir para siempre en Brasilia. Le gustó el lugar después del tiempo en el que estuvo en la cárcel de Papuda.
- Yo quiero mi salvación. En Brasilia, puedo frecuentar todos los días la iglesia "Dios es misterio". Es pentecostal. El pastor de allá era de "Dios es Amor" - explica.
En noviembre, un hijo de Darly, de 18 años, mató a la mujer más joven de su padre dentro de la hacienda Paraná. Mientras ella reposaba en una red en el balcón de la casa, el joven se acercó y le disparó un tiro de espingarda en la nuca.
- No lo perdono de manera alguna. Si yo no estuviera con la mano sobre la Biblia Sagrada, yo mismo mataría aquel cobarde. Lo que él hizo fue una cobardía muy grande. Por ese crimen, hay días en los que me arrodillo y grito, implorando justicia a Dios - relata el hacendado con la voz embargada.
Suena el móvil. Del otro lado de la línea, Elenira Mendes reclama que pasé en Xapuri y no la busqué. Prometo volver más tarde. Ella quiere saber dónde estoy. Al contestarle que estoy entrevistando a Darly, la hija de Chico Mendes, que tenía cuatro años cuando vio al padre morir intentando decirle algo, sugiere:
- Darci (hijo de Darly, condenado a 19 años de prisión como autor del tiro que mató a Chico Mendes) prometió que iba a revelar los nombres de los demás mandantes cuando el crimen completara 20 años. Pregúntale al señor Darly quiénes eran los demás mandantes.
Darci, hijo de Darly, que disparó el tiro que mató a Chico Mendes, prometió revelar el nombre de los demás mandantes del asesinato 20 años después del crimen. Le pido, una vez más, permiso para hacerle una pregunta incómoda. Darly acepta y contesta:
- No recuerdo si Darci prometió eso. Yo le pregunté muchas veces lo mismo, pero él siempre se calló. Yo le decía que podría beneficiarse si él revelara quién mandó matar a Chico Mendes, pero nada. Lo que puedo decir es que nunca le pagué abogado a Darci.
Después de tres horas de insistencia, finalmente, Darly resuelve contestar algunas preguntas:
Le pregunté antes qué haría si pudiera volver en el tiempo. Me pareció que no le gustó la pregunta y me contestó que aguas pasadas no mueven molinos.
En mi entender, todo lo que se hace... Vamos a suponer que yo supiera que iba a suceder eso, que yo cayera en eso, que yo piense que es, incluso, una misión¿ Es decir, si hace 20 años, yo me hubiese ido, siendo que yo traje mucho dinero para Acre, en aquella época, y yo no podría sacar ni 20% de mi dinero, pues las tierras aquí no valían nada. La tierra no tenía valor. Entonces, si, en ese año, hace 20 años, no hubiese hecho a mi familia sufrir. Yo serví de estopín de los demás. Yo quiero que no me haga más preguntas porque no estoy preparado para contestarlas.
¿Qué siente usted cuando ve a los hijos de Chico Mendes? Elenira ya dijo que no siente rencor. ¿Qué piensa usted sobre eso?
Creo que ninguno de ellos siente rencor. Quiero que ninguno de ellos lo sienta, como yo no siento. Le pido a Dios que los proteja a todos del mal. Que ellos sigan sus carreras, que se diplomen. Es eso lo que espero para su familia, para todos ellos. De mí no esperen el mal, ni de mi familia. Ninguno de ellos.
¿Esos años de prisión le trajeron mucho sufrimiento?
Un hombre acostumbrado a trabajar desde las 07:00 hasta las 19:00, progresando, verse "difamado" como bandido es muy triste. Yo nunca fui bandido, gracias a Dios. Toda mi vida fui un hombre honesto, trabajador, que cumplió sus deberes.
¿Qué piensa usted de nosotros, que somos la prensa?
La prensa pronuncia lo que los demás dicen. Lo único es que no se investiga, ¿no es verdad? En el caso de Genésio adolescente que actuó como testigo de acusación de Darly y Darci, él no sabe nada de mi vida. Genésio fue un perverso que inventó mentiras, no sé si combinado con la propia prensa. Él mintió muchísimo. Habló sobre personas que habrían sido muertas aquí y tiradas al dique. Todo es mentira.
¿Ve usted alguna mejora en Acre resultante de la muerte de Chico Mendes?
La mejora de Acre, en mi entender, fue esa Carretera del Pacífico, ¿no es verdad? La felicidad de Chico Mendes hizo con que Acre creciera y la infelicidad de Darly. Él sufrió y murió. No sé cómo está él. No sé si está en el cielo, adónde está. Yo sigo sufriendo hasta hoy, es decir, para ayudar a los políticos, ayudar a Lula, a Jorge Viana. Ayudar a todos ahí. La fuente de dinero fuimos Chico Mendes y yo. Chico Mendes fue un mártir y yo también. Incluso mi familia está sufriendo más que la de Chico Mendes. Yo quiero que ellos tengan más dinero. Lo que pasa es que si hubiera justicia en aquella ocasión no hubiera sucedido eso. Busqué recurso, lo llamé para que fuéramos amigos. Busqué autoridades para que charlaran con él y nadie me ayudó. Le hicieron mal a él y me pusieron como instrumento.
¿No es usted el instrumento?
El instrumento que hizo ese mal, no. No, no mandé matarlo.
¿No lo mandó matar usted?
Confirmo que no mandé matarlo. Ya dije muchas veces que yo no tenía muchas razones para no querer que él muriera, pues yo estaba negociando mis tierras en Brasilia y mi abogado me recomendó que no dejara que nadie lo matara.
¿Dice usted también que no mandó que su hijo matara a su mujer?
Por Dios. Yo quiero justicia.
¿No perdona usted a su hijo?
Eso el tiempo lo decidirá. Pero quién podrá perdonarlo es Dios. Yo, no.
Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.



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